Templo parroquial dedicado al patrono de la villa, San Juan Bautista,
construido en mampostería e integrado por una sola nave organizada en
tres tramos, dos de ellos cubiertos con bóvedas de terceletes. El
conjunto de la fábrica es de formas góticas -últimas décadas del s.XV o
primeras del XVI-, aunque se aprecia que el primer tramo se hundió y se
levantó con posterioridad. No podemos olvidar en nuestra visita al
templo el retablo mayor de madera policromada, ubicado en el ábside,
que consta de banco, dos cuerpos y dos entrecalles.